Sala 2

Con el tiempo, Tiwanaku se convirtió en un Estado de gran alcance, integrando territorios y saberes diversos. Tras su declive, los señoríos y sociedades regionales mantuvieron viva la riqueza cultural que más tarde sería incorporada por el mundo inka a una red política aún más extensa.

Esta sala invita a descubrir cómo, a través de caminos distintos pero conectados, las antiguas sociedades del territorio boliviano alcanzaron formas de vida cada vez más complejas, dejando un legado que continúa inspirando nuestra identidad colectiva.